El que cualquier región europea pueda optar a desarrollarse como sus vecinas más ricas y que los hombres y mujeres de los 27 países de la Unión Europea tengan las mismas oportunidades de conseguir el estado de bienestar mínimo para sentirse libre y feliz. No olvidemos que la falta de desarrollo la suelen pagar los de siempre, es decir mujeres, ancianos, niños, desfavorecidos, .... esa es una opción europea.
Que se intensifiquen y se doten económicamente o no las políticas sociales como las de igualdad, de asistencia médica, de dependencia, de ayuda a los desempleados, de mayor cobertura social para los trabajadores y trabajadoras, lo decidimos los europeos y europeas.
Que se investigue y que se decida que líneas hay que seguir es una decisión que hay que tomar. Se puede favorecer a la generalidad de los ciudadanos redundando en quienes más lo necesitan, potenciando un modelo sanitario como el que cuenta nuestro país o bien optando por uno similar al norteamericano donde no todos pueden sufragarse una prueba diagnóstica y mucho menos un trasplante o cualquier acción médica o quirúrgica.
Que todos las y los jóvenes europeos tengan un acceso idóneo a la formación depende casi exclusivamente de la política de inversión y becas que estamos dispuestos a acometer.
Que la cultura y el acceso a la misma no sea un privilegio de los que la pueden pagar y se convierta en un derecho para todos y todas se consigue apostando y apoyándola económicamente.
Que los efectos del cambio climático demostrados científicamente se asuman o no, y que los que los sufren, hombres y mujeres de los países no desarrollados en especial, pasen de ser una estadística de damnificados a uno de los mayores problemas con el que se enfrenta la humanidad lo podemos determinar en parte los europeos y europeas.
Que se cierren o no los ojos ante barbaridades cometidas contra los refugiados, contra la población civil en diversa áreas de conflicto, que se permitan o no genocidios encubiertos y torturas, guerras económicas, impuestas no se sabe bien a causa de qué y siempre injustas para los que las sufren es Europa.
Que se vea la falta de democracia y de derechos humanos mínimos en muchos lugares o que se mire para otro lado, dice mucho de lo que es Europa.
Por eso es vital elegir que Europa queremos.
